
¿Sientes que haces cosas por los otros que apenas te agradecen?
¿Tienes la sensación de que los demás no aprecian tu trabajo en casa o en tu empresa?
¿Piensas a menudo que no se dan cuenta de todos los malabares que haces para que ellos se encuentren cómodos?
¿Observas frustrado cómo tu esfuerzo pasa totalmente desapercibido para otros?
Si te ves reflejado en alguno de estos supuestos, es que tu agotamiento o impotencia te están pidiendo a gritos que te prepares para un cambio.Es muy frustrante ser una persona multitarea las 24 horas para que todo esté perfecto y todos estén a gusto, y comprobar con estupefacción cómo los destinatarios de tu sobreesfuerzo mental y físico apenas lo ven.
El esfuerzo es movimiento, emoción y pensamiento. Pocas dimensiones movilizan tantos recursos y energía como esos pequeños avances y triunfos personales que hacemos a diario para conseguir un objetivo. Así, si hay algo verdaderamente importante es aprender a valorar el propio esfuerzo sin esperar a que otros lo hagan, sin tener en cuenta reproches o críticas que lejos de ayudar, desaniman.
¿Cuándo fue la última vez que lograste algo? ¿Tienes ahora mismo un proyecto en mente? Si hay algo que todos sabemos es que vivir implica estar siempre en movimiento, generando cambios, promoviendo logros, dando forma a una realidad que se ajuste a nuestros sueños o necesidades.
“Aprende a manejar tus estados, podrás ser el más talentoso de todos, pero si emocionalmente te dejas vencer, no lograrás nada”.

1️⃣ Analizar el problema
Reconoce tus sentimientos. Es importante que reconozcas que te sientes poco valorado. No puedes procesar o abordar tus sentimientos hasta que admitas que existen. Algunas investigaciones señalan que expresar y analizar tus sentimientos negativos está relacionado a una variedad de beneficios en la salud física y mental. Reprimir dichos sentimientos solo los empeorará a largo plazo.
Ten en cuenta que tienes derecho a sentirte respetado. Las presionas sociales y culturales pueden alentarte a creer que es grosero decirles “no” a los demás cuando te piden algo. También es posible que te hayan enseñado a sentir que tu trabajo es menos valioso que el de los demás y que no mereces un reconocimiento (esto es particularmente un problema en el caso de las mujeres, sobre todo en un contexto doméstico).[3] Estas cosas pueden hacerte sentir poco valorado. Todos tienen el derecho a ser respetados y apreciados, y no es malo querer que te traten de esa manera.
Piensa en la razón por la que te sientes de esta manera. Para abordar el hecho de sentirte poco valorado, necesitas examinar lo que te hace sentir de esta manera. Haz una lista de los comportamientos y eventos específicos que te hagan sentir poco apreciado. Quizás encuentres cosas que podrías pedirle a la persona que cambie. También puedes encontrar cosas acerca de tu propia forma de comunicación en las que necesitas trabajar. Por ejemplo, quizás necesites practicar una comunicación más clara de tus límites
Solicita TU PRIMERA SESION GRATUITA DE ORIENTACION DONDE VEREMOS LA MEJOR MANERA DE TRABAJAR ESE AUTOESTIMA EN TI Y VER EL ORIGEN DE ESO MISMO QUE TE SUCEDE :
ACCEDER A MI PRIMERA SECION GRATUITA DE ORIENTACION